La historia de sinsabores de Wendy comenzó con la prematura muerte de su querida hermana Abigail. Incapaz de aceptar la idea de la vida sin su gemela, Wendy comenzó a recurrir al ocultismo con la esperanza de dar con algún modo de comunicarse con el más allá. Tras mucha prueba y error, velas de espiritismo totalmente consumidas y tableros de ouija desechados de pura frustración, Wendy estaba casi a punto de rendirse y caer en la desesperación... hasta que, finalmente, recibió una señal. Una melodía jazz podría parecer un extraño mensaje para enviar desde el otro mundo, pero Wendy estaba dispuesta a aferrarse a cualquier cosa que pudiera acercarla a su hermana. Y, en efecto, pronto una voz le diría exactamente lo que tenia que hacer...