Palabras de la Constante
Glándula calorífica
Hay un fuego ardiendo en mi interior, pero no es de los buenos.
¡Cáspita, estoy que ardo!
Será mejor que deje de comer bichos raros una temporadita.
Se ha quedado sin chispa.
Has oído hablar de la calidez del corazón, pero ¿y del calor del bazo?
¡Wolfgang no debió comer entrañas de bicho raro!
Oooh... Wolfgang arde por dentro...
¡Ja! ¡No podido quemar el estómago de acero de Wolfgang!
Entrañas de bicho frías.
Entrañas calientes de bicho pedorro.
Comerme eso ha sido un error, ¿eh?
Puf... Necesito algo para calmar este ardor de estómago...
Por fin se me ha pasado el ardor.
Congelada.
Está calentita. Aunque tampoco me apetece arrimarme demasiado.
¡Caliente! ¡¡Caliente!!
¡Aaah! ¡Quemar!
Aaah. Ya no quemar
Oh... ¿Dónde ir calor?
¡Caliente!
¡El aperitivo glandular me produce malestar!
¡Averno interno!
El ardor ha pasado a una vida mejor.
¡Vieja y fría!
¡Una termita! ¿Estará calentita?
Tripas de bicho frío.
¡Blegh! ¡Asco de tripas de bicho!
LA TEMPERATURA INTERNA HA ASCENDIDO A NIVELES DESAGRADABLES
ADVERTENCIA: SOBRECALENTAMIENTO DEL SISTEMA
REGULACIÓN DE TEMPERATURA RESTAURADA
CALOR AGOTADO
ENTRAÑAS DE ORGÁNICO CALIENTES