Palabras de la Constante
Superando la aracnofobia
¡No me dan miedo las arañas! ¡De verdad!
Tal vez debería darle este libro al señor Wolfgang.
¡Ja! ¿Quién ha escrito eso? ¿Una araña? No me engañará tan fácilmente.
Sin contar al petit monsieur, dudo mucho que las arañas y yo podamos llevarnos bien.
A veces podemos aprender cosas de nuestro enemigo.
Como si las arañas fuesen la mayor de las preocupaciones en este lugar.
¿Por qué iba nadie a tener miedo a las arañas?
No me dan miedo las arañas.
Al fin y al cabo, los arácnidos son cruciales para la salud de un ecosistema.
Qué asco. ¿Quién iba a querer leer un libro sobre arañas?
Este no será uno de esos libros de autoayuda, ¿verdad?
¡Aaa!
Hay arañas por todas partes, ¡me niego a leer sobre ellas!
Historia de bicho patilargo
Oh, qué libro tan lioso.
¡Oye, Webby! ¡Yo aprender secretos de arañas!
¿Ser sobre arañas? ¡¿Por qué no libro sobre tritones?!
NO TEMO A LAS ARAÑAS, LAS ARAÑAS DEBERÍAN TEMERME A MÍ