Palabras de la Constante
Fumarola
Un gran escape.
Acabará explotando.
Empiezo a entrar en calor.
¿Y qué pasa con miasma?
¡Puaj! ¡No te acerques, Woby!
No te acerques mucho, Wobes.
¡Solo se está desfogando! ¿Lo pillas, Woby?
¡Aléjate, Wobers!
Ah, esa peste tan nociva.
Vamos a dar un rodeo, ¿vale?
Este calor es aletargante.
Qué fastidio, no me apetece atravesar esa horrible sustancia.
Me recuerda a los huevos podridos.
¡No quiero quedarme a ver qué sale de ahí!
¡Cocinar al vapor ayuda a conservar los nutrientes y el sabor!
¡Huele a muerte y a enfermedad!
¡Es un hedor que ofende a los sentidos!
De ahí no puede salir más que ruina.
¡Mi lanza no se detendrá ni ante horno ni ante hielo!
¡Maldita niebla pestilente!
¡Puaj! ¡Qué peste!
No me gusta la pinta que tiene.
¿En serio? Qué cosa tan incómoda.
No, gracias.
No nos gusta ese olor.
¿Qué hay ahí?
¡Está demasiado caliente!
Nos da nauseas.
Qué desagradable.
No sale nada... Por ahora.
Prefiero el silencioso abrazo del frío.
Podrías ahogarte en esa niebla negra.
Inhalar esos gases es dañino y deteriorará los perecederos.
Una fumarola de la que podrían emanar ciertos gases. Será mejor que la evitemos.
Vapor geotérmico emanando de una fumarola. No hay necesitad de alarmarse.
Lo más prudente será minimizar la exposición a ese vapor maligno.
¡Puaj! ¡Qué peste!
No me fío un pelo.
Prefiero un calor más seco.
Tengo una idea... Fuego. De verdad.
Huele a podrido.
De ahí no puede salir nada bueno.
Esto se va a poner sofocante.
Bueno, eso es tóxico.
¡Como Wolfgang cuando se pasó con la proteína!
Así respira el suelo.
A Wolfgang le encanta la sauna.
Wolfgang odia la nube negra asquerosa.
¿Has olido eso, Luce?
No quiero acercarme mucho.