Palabras de la Constante
Manantial de Perla
La fórmula perfecta para relajarse.
¿Dónde está el agua?
Si pudiera remojar mis cansados huesos.
¡Nada como un buen baño tras un día muy largo!
Ahora solo es un agujero en el suelo.
¡Sería genial para nadar! ¡Hasta está climatizado!
A veces hay que pararse a disfrutar de las pequeñas cosas.
¿Qué sentido tiene quedarse junto a un agujero vacío?
Tiene pinta de estar tan calentito que dan ganas de entrar.
¡Perfecto!
Un estanque vacío.
Ah, si tuviera tiempo para un bañito...
Para revitalizar a los guerreros cansados.
Qué extraño, no veo al gigante de fuego...
¡Tal vez haya un gigante de fuego dentro, dormitando!
Vaya. La verdad es que está bastante bien.
Así no me sirve de nada.
Echo de menos bañarme largo y tendido.
¡No vamos a salpicar! A lo mejor.
Oh, se ha secado del todo.
¡Salpico! ¡Chapoteo!
Tal vez consiga apaciguar mi alga, aunque sea solo por un instante.
Aquí no queda nada para mí...
Cuando contemplo mi reflejo, un fantasma me devuelve la mirada.
Esto servirá.
El manantial se ha secado.
A mis viejos pies les vendría muy bien un buen baño.
¡Tiene pinta de calentito!
¿Qué es mejor que una fuente termal? ¡Un pozo de fuego!
¡Qué calentito y caldeado!
Vale, cuesta decirle que no a eso.
Seco como la mojama.
Es un manantial caliente y agradable.
¡Oh, es bueno para descansar los músculos!
Ahora ser solo un agujero de tierra.
Ser charco caliente.
Parece cómodo.
Así no me sirve de nada.
Ten cuidado, Lucy; no quiero que te oxides.
¡Caliente! ¡Bien!
Barro...
¡Fiesta en la pisci!
¡Un buen baño no hace daño!
Me quedo turuleco; el manantial está todo seco.
No quiero que se me moje el pelaje.
¡Me toca!
¡Aquí no haber nada!
¡Agujero para nadar!
AÚN NO
ESTÁ MUCHO MEJOR ASÍ