Palabras de la Constante
Arbusto con pinchos
¡Está ardiendo rápido!
Un terreno espinoso menos del que preocuparse.
Parece espinoso.
Ay.
Si es un monstruo de la ciénaga, se camufla la mar de bien.
Supongo que no era un monstruo de la ciénaga, al final.
Podría ser un monstruo de la ciénaga disfrazado.
¡Au! ¡¿Alguien tiene una venda?!
Ese fuego no es una pérdida de tiempo.
Siempre se puede aprender algo de los errores.
Llamarlo arbusto es pasarse de amable.
No fue uno de mis mejores momentos.
Arde como cualquier otro arbusto.
Reducido a cenizas.
Un cliente peliagudo.
No sé muy bien si quiero hacerlo otra vez.
¡Tronco caliente!
Se ha quemado del todo.
Un arbusto en guardia.
Qué fastidio.
Debería hacerle preguntas.
Está acabado.
¡Es retorcido y pincha, justo como yo!
Eso ha sido doloroso.
¡Pronto se irá!
¡Supercrujiente!
Espero que no nos caigamos ahí.
Nos han dolido las manos.
Incluso los pinchos se queman.
El fin.
Un arbusto que siempre duele.
La vida es dolor. Ahora no tiene vida.
¡Combustión!
Se ha quemado por completo.
Un macizo de zarzas.
Recoger zarzas es peligroso.
¡Arded, espinas!
Se ha quemado demasiado rápido.
Parece puntiagudo.
¡Esas espinas hacen daño!
Está en llamas.
Nada más que cenizas.
Un arbustito retorcido.
Tengo que esperar un poco.
Oh, oh. Fuego con pinchos.
Arbusto de pinchos ya no estar.
Tiene pinchos.
Los pinchos hacen daño.
¡Fum!
Bueno, pues se acabó.