Palabras de la Constante
Gimnasio del poder
Se acabaron los tirones.
Creo que me ha dado un tirón nada más que de mirarlo.
Oh, ni siquiera he podido probarlo...
¡Caray! Me preguntó si podría llegar a ser tan fuerte como el señor Wolfgang algún día...
Bien, se acabó. Hora de seguir.
No sé de dónde saca el tiempo para estas cosas.
Creo que se le ha pasado un poquito.
Debería limitarme a la cocina.
¡Ha sido un espectáculo ardiente!
¡Mi amigo tiene una fuerza digna del todopoderoso Thor!
Se acabó el espectáculo.
Mmff. Supongo que hay gente a la que le gustan las muestras de fuerza bruta.
Oh, oh... El señor Wolfgang se va a enfadar...
¿Podemos probar, señor Wolfgang? ¡Tenemos brazos de más para levantar cosas!
Un montón de cenizas y recuerdos.
Parece que uno solo puede hacerse fuerte por medio del sufrimiento.
Habría que buscar otro sitio para hacer ejercicio.
No te esfuerces más de lo necesario, cielo.
No sé por qué Wolfgang está tan disgustado, ¡a mí me han encantado los efectos del fuego!
¿Sabes qué le hace falta a este espectáculo? ¡Algo de pirotecnia!
Ay... Espero que el grandullón no se haya deprimido.
Puede que le haya ayudado un poco con las partes mecánicas.
Wolfgang aguantar las lágrimas...
Amigos débiles, ¡ahora Wolfgang hacer demostraciones de fuerza!
Vaya... Qué pena, ¿eh?
¡Conque aquí han acabado todas mis tablas buenas!
Oh... Pobre señor musculoso...
Casa de señor musculoso
Han exorcizado al ejercicio.
Los mortales hacen cosas muy curiosas.
¡Glurp! ¡Yo no sido!
¡Puedo, yo puedo! Los tritones son superfuertes, ¡florp!
QUÉ TRISTE
AL GRANDULLÓN LE GUSTA ESTE APARATO DE TORTURA ORGÁNICA