Palabras de la Constante
Casa de cerdos
¡Ahora no es tan bonita, cerdo!
Puedo ver un hocico pegado a la ventana.
Estos cerdos tienen casas muy bonitas.
¡Vamos! ¡Sé que estás en casa!
Y por eso no se juega con fuego.
Oigo un sonido de cerdo de su interior...
¿Para qué tener una casa pudiendo acampar siempre?
¿Se han ido a dormir?
Ha desaparecido en un instante.
Son bastante esnobs para ser un montón de cerdos.
Tanto tiempo y no me han invitado ni una sola vez.
¡Os odio, cerdos! ¡Ya podíais dejar las luces encendidas!
¡Mmmm, barbacoa!
Parece que hay más de tres cerditos ahí dentro.
¿Puedo derribarla soplando?
¡Yuju! ¿Alguien en casa?
Loge no te ha sonreído hoy.
¡Salid y venid a la guerra conmigo!
No sabía que los cerdos pudieran hacer casas.
¿No tienes hambre de batalla, cerdo?
A ver si te escondes ahí ahora.
Yo también me metería, si fuera él.
No es una estructura sólida.
¡Soplaré y soplaré!
¡Ahora no es tan bonita, cerdo!
¡Puedo ver a un cerdo a través de la ventana!
Una casa alta para un cerdo bajo y gordo.
¿Por qué me odian?
Nada dura para siempre.
Espero que lo estén pasando bien.
Al menos ellos están a gusto.
Siempre fuera, mirando hacia dentro.
La casa no tenía ningún sistema de prevención de incendios.
Me pregunto lo que harán ahí dentro.
Los cerdos tienen un gusto tan prosaico en arquitectura.
Eso ha sido bastante desagradable.
¡Buen trabajo de redecoración!
Está haciendo cosas de cerdos ahí adentro.
Estos cerdos tienen un dudoso gusto en arquitectura.
¡Tonto! ¡Déjame entrar!
Qué pena.
Está más llena que una vivienda en el centro.
Ni por asomo ese código está actualizado.
¡Oye! ¡Tan solo quiero algo de luz!
La casa del cerdo se ha quemado.
¡Sal y lucha, hombre cerdo!
La puerta es demasiado pequeña para mis hombros anchos.
¿Adónde ha ido?
Un mero esqueleto de su antiguo esplendor.
Está rellena de tocino.