Palabras de la Constante
Silla de batalla
¿Eso lo ha hecho Wigfrid? Parece que ha dejado volar la imaginación.
¿Quieres probártela, Woby? ¡No te preocupes, era broma!
Está claro que resulta impactante.
¿Es demasiado? ¡Mais non, creo que las alas son de muy buen gusto!
¡Cabalgamos hacia la victoria!
Supongo que la bestia se merece un poco de protección.
Wigfrid cuida de su corcel.
Tiene alas, pero nunca volará.
Tiene sentido que una bestia con la que se entra en batalla esté bien protegida.
¡Lo alucinante que sería cabalgar a la batalla con eso!
Vaya, una cosa discretita.
Cabalgar a batalla... ¡con estilo!
Como las alas de un pájaro gigante. Bah.
¿Alas, pero no volar? Ooo
¡Será la silla para montar al ganado a la ofensiva, ju, ju!
¡Ahora yo montar a peludito!
MONTAR ES PARA LOS SACOS DE CARNE PEREZOSOS Y SUS PIERNAS DE VAGOS