Palabras de la Constante
Retoño
¡Está ardiendo rápido!
Parece bastante enfermo.
Eh, algo va mal aquí.
¡Los árboles pequeñitos son tan monos!
Así aprenderá.
Tal vez esté bien si se enfría.
¡Que alguien vaya a por agua!
No tiene pinta saludable.
¿Se supone que tiene que ser así?
Es un bebé árbol.
Ahora nunca llegará a ser un árbol.
Supongo que fuera hace mucho calor.
Ay, qué mal...
Parece bastante enfermo.
Eh, algo va mal aquí.
No sé por qué, pero no parecen crecer más.
Ahora comienza el tedioso proceso de volver a crecer.
No sobrevivirá mucho tiempo con este calor.
Arden bastante espectacularmente.
¿Una rica sopa te haría sentirte mejor?
Le ha entrado no sé qué.
Estos podrían ser clave para mi supervivencia continuada.
¡No queda nada para llevarme!
Necesita un poco de amor.
¡Nooo! ¡Mis lanzas!
La enfermedad rezuma dentro de su alma.
¡Se debilita frente a mí!
Anhela ser una lanza.
¡El pequeño árbol ha muerto!
Se ha encogido por el calor.
Uy.
¿Qué ha traído esta aflicción a mi mundo?
Parece que está un poco pocho, la verdad.
Un tallo leñoso y flexible.
Crecerá de nuevo.
Nada sobrevive en este calor.
¡Qué brillante!
¿Tal vez necesita un poco de sopa de pollo?
¿Estás bien, arbolito?
Seguro que crecen lentamente.
¡No te preocupes, pequeño, volverá a crecer!
Creo que el calor lo ha roto.
Destinado a las llamas.
No le queda mucho en este mundo...
Está en el precipicio...
Está intentando crecer.
Quizá la próxima vez, retoño.
El calor opresivo acabó con este.
¡Combustión!
Está afligido por una enfermedad agraria que no puedo curar.