Palabras de la Constante
Brasas
Cuando están frías, no son muy eficaces.
¡Me están quemando el bolsillo!
No hace falta dar la brasa.
Se han enfriado, pero aún podrían hacer daño.
Ahora solo son rocas.
Lo siento, Woby, pero no son premios.
¡Cuidado, Woby, te vas a quemar!
Están calentitas. Eh... puede que demasiado.
Ahora solo son piedrecitas inofensivas.
Deberían ralentizar a quienquiera que me siga.
Ni se me ocurriría pisar eso.
Queman demasiado para calentarse los pies.
Se han enfriado.
Estoy cocinando algo...
Mis persecutores saldrán escaldados.
Se han quedado a fuego medio.
Ya no tienen llama.
Una buena guerrera siempre va bien preparada.
¡No habrá piedad para los dedos de los pies de mis perseguidores!
Mis enemigos lamentarán haberse cruzado conmigo... o haber cruzado eso.
Inútil.
Aún me quedan un par de truquitos bajo la manga.
Paso ligero, ¿quién quiere asarse a la brasa?
Deberían bastar como calentamiento.
Ahora solo son rocas.
¡Ya sabemos qué hacer si nos persigue algún matón!
¡El suelo es lava!
¡Están demasiado calientes para nuestras patas!
No hay ni rastro de calidez.
Aquellos que me sigan solo conocerán el dolor...
El calor... es insoportable...
Hay calidez, pero también dolor.
Las piedras se han enfriado. No hay peligro.
Toda precaución es poca, cariño.
Pisarlas sería perjudicial para la salud.
Aún están bastante calientes.
¡Buuu! ¡Que vuelva el calor!
Ojalá todas las rocas fuesen así de divertidas.
Ah, sí, así me gusta.
¿No te dan ganas de echarte a dormir la siesta encima?
Pues se han enfriado.
¿A alguien le apetece una barbacoa?
¡Cuidado, vertido peligroso!
Por eso siempre hay que llevar botas de trabajo con una buena suela.
Solo son rocas frías.
¿Dónde poner trampa de rocas calientes?
Suelo que quema. Malo para caminar.
¡Me queman los pies!
Entonces ahora no son más que un montón de rocas, ¿eh?
Nunca sabes cuándo podrías necesitar algo así, ¿eh?