Palabras de la Constante
Rascaespaldas
¿¡Wigfrid sigue saltando y golpeándome con él!?
A Woby le gusta.
¡Conque aquí había acabado!
Tú me rascas la espalda y yo te rasco la tuya, ¿non?
Por fin un arma segura con la que entrenar con mis nuevos aliados.
Elimina el uso de la frase "tú me rascas la espalda y yo te rasco la tuya".
¿Podemos cavar en la tierra con esto?
No necesito rascarme la espalda.
Un instrumento de autosuficiencia.
Parece como una plancha de fuego.
¡Puedo alcanzar mi propia espalda! ¡Mira!
Los brazos de Wolfgang son demasiado gruesos para alcanzar la espalda.
Wigfrid sigue usando esto para "luchar" conmigo y con Lucy. Estamos asustados.
(rasc, rasc)
¡Mucho menos placentero que unas grandes garras afiladas!
¡Garras extra para arañar!
CUÁL DE VOSOTROS, HORRIBLES ORGÁNICOS, HA ARRANCADO EL BRAZO DE UN ROBOT INDEFENSO