Palabras de la Constante
Silbato de entrenador
Me trae unos recuerdos horribles de las clases de gimnasia del colegio...
¡Estamos listos, entrenador! ¿Verdad, Woby?
Supongo que hay un momento y un lugar para hacer ejercicio.
Creo que mi amigo le está cogiendo el gustillo a esto de mandar.
¡Mi aliado hará que nuestras fuerzas estén en forma!
Ah, sí. ¿Qué puede haber más motivador que el chirrido de un silbato?
¡Al señor Wolfgang le gusta jugar con silbatos, como a nosotros!
¡Abigail, te he visto susurrándole a Wolfgang para que nos ponga a hacer flexiones!
Intenta mantener el ruido al mínimo, querido.
¡No puedo hacerle caso cuando tiene un silbato brillante en la mano!
¿Qué necesitas, entrenador?
¡Wolfgang ser buen profesor!
Más le vale no pedirme que haga saltos de tijera...
Pío-pío de señor musculoso
¡Quién iba a pensar que silbando se podría poner del mundo al mando!
Brillante... Igual no importar si yo coger prestado...
¡ARG! ¡EL SILBATO AUMENTA SU AUTORIDAD!