Palabras de la Constante
Silla de madera
No me gustaría sentarme ahí.
¡Quiero sentarme ahí!
Ya hay alguien sentado.
Por eso no se debe jugar con cerillas.
Lo siento, Woby, eso no es para ti.
Lo siento, Woby, eso no es para ti.
Sus días de asiento han terminado.
En mis tiempos lo llamábamos silla.
Está ocupada.
Silla brûlée.
Mon silla.
Leur silla.
Los dioses no necesitan sillas.
Los guerreros no se sientan.
¡En pie, soldado!
Así mejor.
Por alguna razón, la sola idea de sentarme me horroriza.
Bien. Siéntate. Para siempre.
Habíamos olido a chamusquina.
Madre decía que no podía estar sentado.
Madre decía que no podía estar sentado.
En fin.
¿Abigail?
Puede que te estés sentando sobre Abigail.
¿Es que no podemos tener cosas bonitas?
Me recuerda a la silla que había en mi rincón de lectura.
Si te vas a sentar, también puedes leer.
Oh, se ha acabado.
Seguro que eso arde.
¿Seguro que quieres sentarte ahí? Esa silla podría sufrir una combustión instantánea.
Tampoco me gusta estar sentada.
Parece bastante resistente.
Parece que ese asiento está pillado.
Silla estar quemada y triste.
¿Sillita poder con Wolfgang?
No preocupar. Wolfgang puede quedar de pie.
Es tan triste...
¡Qué bien trabajada está esa madera!
Se está tomando un respiro, ¿eh?
¡Oh, no!
Sitio para sentar
¡No pasar nada! Yo sentar en otro sitio
Veo que el asiento no está disponible.
Hay que sentarse para que el cuerpo descanse.
¡Mueve el trasero, esta silla quiero!
Oooh...
¡Oh, sitio para sentar bonito!
¡Turno mío! ¡Mover!
PARA VOSOTROS, ORGÁNICOS
MI SILLA