No le alcanza con ser el antiguo rey del Trono de Pesadilla, también es un megalómano a más no poder. Maxwell (de su nombre artístico «El increíble Maxwell») fue alguna vez el ingenuo «William Carter», un hombre originario de Londres, que, sin un centavo, soñaba con convertirse en un mago de renombre. Cuando el destino puso sus manos el Códice Umbra, William sintió por primera vez en su vida, un verdadero poder. Rápidamente abandonó su timidez y se entregó por completo a su nueva personalidad: un exitoso y carismático maestro de la magia oscura, aunque aún sentía anhelo por más. Cuanto más se interiorizaba en su tomo mágico, más profundo se sumergía en todos sus secretos, y el conocimiento oscuro aturdía su mente y nublaba su corazón. En su última presentación, Maxwell perdió el control de la magia oscura que tanto acostumbraba usar y terminó perdido en la Constante, junto a su ayudante de escenario, Charlie. Allí permaneció durante lo que se sintió como una eternidad. atado al Trono de Pesadilla y obligado a atrapar más víctimas con la trampa de la Constante.
Todavía le preocupa saber que alguien a quien engañó para entrar en la Constante pudiera encontrar en su corazón la manera de escapar... Bueno, tampoco le preocupa, solo le molesta. No le interesa deberle nada a nadie.