Palabras de la Constante
Biblioteca
Creo que la biblioteca está cerrada.
¿Para qué estudiar si puedo experimentar?
Pobre señora Wickerbottom...
Si uno lee libros en voz alta, es casi como escuchar una radionovela.
Ay, caracoles. Ahora que no está, me gustaría leer algo.
¡Como si pudiera sentarme y leer!
¡Quelle horreur!
A madame Wickerbottom se la ve muy feliz organizando sus libros.
¡Qué vileza! Que no lo vea la anciana.
Un tesoro de sabiduría.
La historia se repite.
Está reconstruyendo su biblioteca, ¿no?
¡Ay, no! Ese mantelito nos costó mucho.
Ayudamos a hacer ese mantelito.
Se quemó del todo.
Extraño mis libros de poesía.
Hay pocas cosas más tristes que los libros destruidos.
Las mentes curiosas siempre deberían tener acceso a una biblioteca.
Lo quemado, pisado. No tiene sentido pensarlo demasiado, ¿no?
Oye, eh... ¿En qué biblioteca trabajaba la señora Wickerbottom?
Uy. La abuela se pondrá furiosa.
Debo decir que está muy bien construido.
¡Wolfgang ayudará a la señora inteligente a construir otro!
Si hace feliz a la señora inteligente, Wolfgang lo protegerá.
Qué imagen deprimente, ¿eh?
Un buen trabajo de carpintería.
Oh. Triste
Casa para libros
Las llamas la carbonizaron. Me siento apenado.
Toda su colección disponible para la inspección.
¡Y-yo no fui, en serio! No se ponga triste, doña Wicker...
Glurf. ¿Por qué ponen libros tan alto?
LES DIJE A TODOS QUE ERA UNA FORMA ESTÚPIDA DE ALMACENAR DATOS
UN REPOSITORIO DE DATOS ARCAICO