Palabras de la Constante
Cerdolobo de pesadilla
Creo que liberarlo no fue mi mejor idea.
Creo que me da un poco de lástima.
Pensé que se alegraría de estar libre...
¡No podemos dejarlo así, Woby! ¡Tenemos que ayudarlo!
¡Sabía que no tendría que haberme involucrado!
No debería involucrarme en estas cosas.
Me decidí por el miedo.
No sé si sentir miedo o lástima.
¡No me dejas opción, bestia! ¡A pelear!
La bestia ha sido consumida por magia oscura.
A ver, camarada, ¿por qué no tratamos de charlarlo?
Estuviste husmeando donde no debías, ¿cierto?
¡Ey! Tratábamos de ayudar.
No parece un cerdo normal ni un cerdolobo normal.
La amabilidad engendra más dolor...
Que criatura más triste.
Esta criatura tiene pésimos modales.
Vaya, ¿cómo acabó en este estado?
¡Desgraciado! Estaba tratando de ayudar.
Parece que está teniendo un mal día.
¡Oye, grandulón, solo trataba de ayudarte!
Ha tenido mejores días.
¿Pulseada amistosa, eh?
¡El cerdo enojado tiene más músculos!
No dices ni «gracias», ¿eh?
Más vale que lo que tenga no sea contagioso.
¿Por qué tan enojado?
Atrapado. Pobre colita enroscada
Presiento que la respuesta es «enemigo».
¿Eres aliado o enemigo?
¡Grrr! ¡Cerdo grandote apestoso!
¡Te lo mereces!
CREO QUE SE TOMÓ LA RISA Y EL SEÑALAMIENTO DE MANERA PERSONAL
EL SACO DE CARNE ESTÁ ATORADO. SEÑALÉMOSLO Y RIÁMONOS