Palabras de la Constante
Lluviómetro
Las piezas de medición se hicieron humo.
Mide la nubosidad.
No sirvió de mucho.
Un pionero del pinar puede oler la lluvia a kilómetros de distancia.
Quizás era su destino.
Puf. Podría observar cómo está el clima yo misma, si quisiera.
Ahora no mide nada.
Mide la humedad en las nubes.
Sus días de profecías han terminado.
Predice la llegada de lluvia.
La lluvia no llegó a tiempo.
Podría mirar hacia arriba y aprender lo mismo.
No creo que sea preciso.
Debe funcionar a base de magia.
¿Esto significa que el sol está muerto también?
Mide la nubosidad. Me gusta cuando hace un día gris.
No puedo leer las mediciones de esos restos.
Mide antes de actuar.
¡Toma eso, lluvia!
La lluvia es el antiincendio.
¿Debe el fuego llevarse todo lo que amo?
Es un aparato muy potente.
¡Crepita!
¡Salpico! ¡Chapoteo!
Su conocimiento de la lluvia no le sirvió para no quemarse.
La lluvia hace crecer los árboles.
Cenizas. Solo cenizas
¿Lluvia?
Una broma tonta, está claro.
¿Lloverá? ¿O el sol saldrá?
Ah, bueno, florp.
¡Espero que venga lluvia!
TE EXTRAÑAREMOS, HERMANO
BIENVENIDO, HERMANO