Palabras de la Constante
Maniquí
Qué mal, está quemado.
Tan bien vestido y sin lugar adónde ir.
¡Ay, no! ¡Creí oler una fogata ardiendo por aquí!
No sé por qué se ve a los maniquís como tenebrosos.
El tiempo no espera a nadie. Ni a los maniquíes.
¡No me imagino estar siempre en el mismo lugar! Un momento...
Ah, ahora casi me da lástima.
Siento que me está mirando.
El hombre de trapo ha tenido un final ardiente.
Servirá para una buena práctica.
Alguien debe limpiar eso.
Por fin, alguien que llevará mis cosas.
Ow, queríamos jugar a vestirnos...
¡Juguemos a vestirnos!
Esto es todo lo que queda.
Una burla a la vida.
Qué pena. Podría haber sido útil.
¡Excelente! Un lugar para airear los objetos húmedos.
Personalmente, creo que queda mejor.
Toma, sujeta mis cosas, ¿quieres?
Parece que este ya está carbonizado.
¡Qué bien te veo!
El hombre trapo ahora no tiene nada para decir.
El hombre trapo no tiene mucho para decir.
Recién me estaba acostumbrando a su presencia.
Qué callado, ¿eh?
Adiós
¡Hola!
Ese color negro no es muy moderno.
¿No hay nadie que charle contigo, amigo?
Bien. No me mirará más, florp.
¡Deja de mirarme, flort!
NO TE VAMOS A EXTRAÑAR
ES SUAVE Y PATÉTICO