Palabras de la Constante
Cofre hundido
El verdadero tesoro son los tesoros que encontramos en el camino.
¡Cerrado como una almeja!
¿Cómo creció tanto esta almeja?
No puedo abrirlo.
¡Una caracola de este tamaño debe tener algo interesante dentro!
¡Ay, caracoles! Ábrete de una vez.
Esperaba que adentro hubiera una almeja fresca.
¡Ah, zut! Está cerrado.
¿Tal vez sea un regalo de Venus?
¡Ah! ¡Está bien cerrado!
¡Qué enigmático!
Que molesto. Está cerrado.
Fiu... Pensábamos que dentro habría una almeja furiosa.
¡No nos deja entrar!
Ningún tesoro podría sustituir lo que he perdido.
Cómo no. Cerrado.
Un molusco de tamaño y funcionalidad excepcionales.
Ay, cielos. Creo que necesita una llave.
Puedo quemarlo ahora, ¿verdad?
¡Vamos!
Espero no tener que vérmelas nunca con un ejemplar vivo.
Parece que no puedo abrirlo.
Estar lleno de cosas de tesoro, ¿sí?
Wolfgang... no poder... forzar para... abrir.
Creo que prefiero los cofres de cedro.
Maldición, ¡esta cerradura no cede!
Cosas de caracola
Oh. Cerrado
Este molusco ya no sirve de mucho.
Una llave es fundamental para abrir este regalo del mar.
Caracola buena para esconder cosas, florpt.
Grrr, ¡ábrete!
QUÉ OLOR
¿Y SI LO VUELVO A TIRAR AL MAR?