Palabras de la Constante
Rascaespaldas
Wigfrid no deja de golpearme con esto por sorpresa.
Rascaespaldas
A Woby le gusta.
Rascaespaldas
¡Así que acabó aquí!
Rascaespaldas
Tú me rascas la espalda y yo te rasco la tuya, ¿non?
Rascaespaldas
Por fin un arma segura con la que entrenar con mis nuevos aliados.
Rascaespaldas
Elimina el uso de la frase «Una mano lava la otra».
Rascaespaldas
¿Podemos cavar en la tierra con esto?
Rascaespaldas
No necesito rascarme la espalda.
Rascaespaldas
Un instrumento de autosuficiencia.
Rascaespaldas
Esto se parece un poco a un atizador.
Rascaespaldas
¡Puedo alcanzar mi propia espalda! ¡Mira!
Rascaespaldas
Los brazos de Wolfgang son demasiado gruesos para alcanzar la espalda.
Rascaespaldas
Wigfrid lo usa para «peleas de práctica» conmigo y con Lucy. Tenemos miedo.
Rascaespaldas
Rasca, rasca
Rascaespaldas
¡Mucho menos placentero que unas garras afiladas!
Rascaespaldas
¡Más garras para arañar!
Rascaespaldas
CUÁL DE USTEDES, HORRIBLES ORGÁNICOS, HA ARRANCADO EL BRAZO DE UN ROBOT INDEFENSO
Rascaespaldas