Palabras de la Constante
¡Gruñe y regruñe, quiere una antorcha!
¡Vamos a celebrarlo!
¡No es de la piel de mi trasero!
¡Cerditos! ¡Dejadme entrar!
¡Enciende una llama para que todos la vean!
¿Un contundente cerdito para mí? ¡Sí, por favor!
¡Empecemos a jugar, por favor, por favor!
¡Para plantar un árbol!
¡Un arbolito pequeñito!
¡Ju, ju, esa bandera no trae más que problemas!
¡Qué "X" tan espléndida! Ha valido la pena el viaje.
¡Creo que me viene bien!
No me gusta, no, señor.
Se lo dejaré a los mortales.
Un momento, ¿un sombrero para la huerta? ¡Qué portento!
Una plantita frondosa.
¡Crece alto, crece mucho, o serás un debilucho!
Los mortales quieren tu sabroso alimento.
No parece estar de muy buen ánimo.
Una curiosa historia de amistad y traición.
¡Para que no se aburra la burra!
¡Qué gozada, una historia muy sacrificada!
Más parecido a un anuncio controvertido.
¡Qué broma tan mezquina, !
Oooh, ¿a quién le jugaste una broma?
¡Hola, hola, buenos días, buenos días!
¡Oooh, la comida está aquí!
¡No era una broma! ¡Ese mortal está muerto!
¡Qué alma tan amable tienes!
Te lo estoy diciendo, para mí has muerto.
Y sin haberlo planeado, he visto demasiado. Ji, ji...
¿Hay que esforzarse para no perder un naipe?
Las herramientas de una experta del tiempo.
A los mortales se les ocurren unos trucos curiosísimos.
Estos relojes se tienen que recargar para poder volver a funcionar.
Oh, jo, jo... ¡Alguien se ha portado mal!
A los mortales se les ocurren unos trucos curiosísimos.
Estos relojes se tienen que recargar para poder volver a funcionar.
Ji, ji, ji... Llegaremos a tiempo, ¡ten claro que no miento!
Ji, ji, ji... Llegaremos a tiempo, ¡ten claro que no miento!
Siempre puedes confiar en los mortales para que compliquen las cosas más de lo suficiente.
A los mortales se les ocurren unos trucos curiosísimos.
Estos relojes se tienen que recargar para poder volver a funcionar.
A los mortales se les ocurren unos trucos curiosísimos.
Estos relojes se tienen que recargar para poder volver a funcionar.
A los mortales se les ocurren unos trucos curiosísimos.
Estos relojes se tienen que recargar para poder volver a funcionar.
Este reloj tanto te da la hora como te da una torta. ¡Ji, ji, ji!
Permíteme que calibre la situación rápidamente, ¡ju, ju!
No puedes hacer una broma a un bromista, ¡ju, ju!