Palabras de la Constante
Parece valiosa.
Podemos utilizarlas para abrir la puerta de entrada.
No es un sucedáneo.
Puedo preparar una comida en un apuro.
Una trampa de cangrejo.
Utensilios de cocina.
Probablemente esté repleto de vitaminas.
Listo para meterlo al horno.
Hemos cocinado el follaje.
Debería ofrecerla al altar de la Roedora.
La ciencia dice que apaciguará al dios del cielo.
Es más bien un aperitivo ligero.
No es esto lo que quiere.
Fue un experimento.
El potenciador del aliento número uno.
Perfectamente tostado.
Un puñado de semillas inidentificables.
Esta cabra es mucho más pequeña.
Está buena si no piensas de dónde viene.
Me recuerda a mi antigua niñera.
Ahora solo necesito un jardín para ponerlo.
No me grilles.
Barbacurioso.
Para asar carne pequeña.
Un instrumento de labranza.
Apuesto a que me será útil.
Me la meteré en el bolsillo hasta que llegue al parque.
Ah, me recuerda a mi casa.
Esclarecedora.
Todo gira y gira sin parar.
Qué casita más fea.
¿Hay ciencia ahí?
Me harían falta algunas cosas.
Son setas comestibles.
¿Eso son hongos? No sé qué decir.
No creo que vuelva a crecer.
Parece crujiente.
Una reacción química exitosa.
Un puñado de semillas inidentificables.
Le hacen falta ingredientes para que la ciencia funcione.
Para quemar cosas de manera científica.
El término científico es: "Cosa puntiaguda".
¡Chúpate esa, criatura!
Tan real.
Hace mucho que estuvo conectada al agua.
Resulta que una llave fue la clave para entrar.
Está bien cerrada.
Un monumento monumental.
Cenizas a las cenizas.
¡Esa roca está viva!