Palabras de la Constante

Estos gruesos brazaletes son un accesorio atemporal.

Estos guantes de cuero tienen unos agujeros pequeños para que puedan apreciarse los nudillos.

Están hechas a mano.

Estos guantes están hechos para lanzarlos.

Si quieres llegar a la cima con todos los dedos, será mejor que protejas esas manos del frío.

Estos guantes harán que prueben tus puños y tus pelos.

Unos guantes tachonados para lograr un agarre incomparable del hacha.

El tejido tan delicado casi consigue ocultar la rudeza de las manos.

Estas muñequeras han sido delicadamente tejidas por hábiles manos.

No puedes hacer manualidades sin manos.

¡Mantén las manos libres para curtir pieles!

Dice la leyenda que una figura solitaria recorre los nevados bosques cuidando de los árboles con sus grandes y curtidas manos.

Estos guantes de color "marrón chocolate insuficiente" parecen protectores, pero en realidad no lo son.

Estos guantes de color "gris plata" parecen protectores, pero en realidad no lo son.

Estos guantes de color "rojo Higgsbury" parecen protectores, pero en realidad no lo son.

Estos guantes de color "moreno hierba seca" parecen protectores, pero en realidad no lo son.

Estos extraños brazos fúngicos están abrazando su nuevo entorno.

Manos para pinchar y hacer cosquillas.

Las hojas en los hombros y las mangas de madera son una combinación clásica y que se lleva.

¡El gélido aire invernal hace que estas pobres parras tiemblen como hojas!

Estas flores tan delicadas le dan un toque de dulzura.

Estas manos te "setan" fenomenal.

Se agitan suavemente en la cálida brisa primaveral.

Intentan hacerse con algún caramelo de Hallowed.

Miembros tan elegantes como la rosa de la que crecen.

Un mero toque de estas hojas venenosas podría ser tu perdición.

El crujir de las hojas de Wormwood resulta extrañamente relajante cuando te abraza.

Elaboradas con un toque muy fino para que tengan un efecto natural.

Estas manos tienen un toque particularmente festivo.

Un par de monstruosas garras de minotauro luciendo brazales de oro.

¿Irías de la mano con los seres del bosque?

Las patas peludas de un encantador cervatillo del bosque.

Cuentas de oro brillante, robadas por un maleante.

Estas garras han metido mano en muchas obras oscuras.

Unas afiladas garras de duende preparadas para la supervivencia en la naturaleza.

Las manos de una piedra que no está precisamente inerte.

Parece que, en algún punto de su evolución, los tritones cambiaron sus aletas por garras.

Estas garras se hicieron para tantear cosas en la oscuridad.

Elegantes y repalmeadas.

¡Las aletas más finas de la ciénaga!

Estas pequeñas y afiladas garras se mezclan perfectamente con las algas... hasta que ya es demasiado tarde.

Estas garras se hicieron para pellizcar gemas valiosas.

Punteros puntiagudos y rosados.

Esas aletas dan mal rollito...

Las manos son para los pringados.

¡Toma puñetazo viscoso!

A Wurt no le hacía falta que la trataran con guantes de seda.

El sol realza su color natural.

¡Maldice todo lo que tocas!

Haz que se arrepientan de haber caído en tus garras metálicas.