Palabras de la Constante
No parece del todo real.
Un hacha de confianza.
Ayyyy. ¡Qué preciosidad!
Dulces sueños, maloliente.
Aquí cabe un montón de ciencia.
El desayuno perfecto para una persona de ciencia.
Bueno, vamos a jugar.
¿Cómo están flotando?
La electricidad estática me deja el pelo fatal.
¿Cómo ha metido dentro los globos pequeños?
Ahora es un globo normal y corriente.
El agujero del centro hace que sea más aerodinámico. ¡Es física básica!
Parece como dinero de payasos.
Si los colores cantosos no atraen a alguna criatura horrible, ya lo harán los ruidos.
¡Un arbusto de plátanos!
Me hace sentir un poco canallita.
¡No, no se me puede congelar el cerebro! ¡Lo necesito para la ciencia!
Parece bastante estéril.
Volando voy, volando me vendo.
A mí no me parecen unos nudillos.
Los percebes saben mejor cuando no puedes verlos.
Tengo el hambre suficiente como para considerarlo...
Parece que sigo sin encontrar mis palillos.
Dicen que es una exquisitez.
¡A mí la pasta!
¡Es demasiado fuerte como para romperlo!
¡Agh! ¡Qué miedo!
Seguro que podría volar si tuviera dos.
No quiero despertarlos.
Es química de libro de texto.
¿De quién será este hocico?
Sirve para beber lácteos sin usar las manos.
Ha quedado todo a pedir de hocico.
Caramba, caben muchísimas canciones.
El teatro me pone de los nervios.
Una vez, me quemé el chaleco antes de ir a ver una obra. Hubo más drama con la plancha que en la obra.
El teatro me pone de los nervios.
Me temo que no tengo dotes poéticas...
Es una melodía muy animada.
Me temo que no tengo dotes poéticas...
El teatro me pone de los nervios.
El teatro me pone de los nervios.
El teatro me pone de los nervios.
El teatro me pone de los nervios.
Odio estas cosas, incluso cuando están muertas.
Por lo menos no va a regresar.
Solo son asquerosos cuando no son tuyos.
Un tejón muy osado.
Por un pelo.
¡Verdaderamente apestoso!