Palabras de la Constante
Hemos soportado más aquí de lo que crees.
Y al igual que el fuego de la forja templa el acero...
Las dificultades nos han hecho más fuertes.
Vamos, bufurtugas. ¡Atacad!
¡Terminad ya con esto, mis guerreros!
No... podemos perder la Forja...
¡No! ¿¡Cómo puede ser posible!?
¡Has derrotado a la poderosa jabaliguerrilla!
Puede que hayáis ganado la batalla, guardianes... ¡pero no la guerra!
... ¿Entendéis las fuerzas a las que servís?
Destruyen todo lo que tocan...
¡Nos han separado del Trono y estamos atrapados en un reino de piedra y fuego!
Por esto no podemos dejarte ganar.
Enviad a la jabaliguerrilla.
¡Jabalirrero de la Gran Forja!
¡El anillo es tuyo! ¡Destrúyelos, mi campeón!
¡Los guardianes no deben tomar la Forja!
¡Contened a los intrusos!
¡No os detengáis! ¡Matadlos!
¿¡Por qué los guardianes todavía no están muertos!?
¡¡Destruidlos!!
¡No viviremos a la sombra del trono!
¿¡Qué!? ¿¡Mi campeón!?
Ya veo. Has demostrado tu poder.
... ¡¡Pero viviremos para luchar de nuevo!!
Sabed esto, guardianes:
Cuando te hayas muerto, activaremos el Portal.
Volveremos al centro y destruiremos el trono.
Terminaremos con esto de una vez por todas.
Has ganado la batalla,
Pero la guerra se prolonga eternamente.
Aún no estamos dispuestos a rendirnos.
No te tememos.
¡Pero tú nos temerás a nosotros!
¡Teme a mis nuevos campeones! ¡Teme a los rinocebros!
¡No! ¡Mi Forja, derribada por los perros falderos del Trono!
Por favor. Ya basta, guardianes. Nos rendimos.
La victoria es tuya, al igual que el Portal.
Habéis logrado muchas victorias, guardianes...
... pero de nuestras mazmorras viene nuestro guerrero más brutal.
He aquí: ¡el cerdóclope infernal!
Se ha roto
Brassica
Rábano
Sium
Tragopogón
Ipomoea
Manihot
Mirabilis
Psoralea