Palabras de la Constante
Hay algo suspendido en su interior.
Me pregunto cuánto tiempo llevará ahí dentro.
Eso no ha salido como esperaba.
Hombre, ¿cómo no iba a haber mosquitos aquí?
Creo que su hora en este mundo va a llegar a su fin.
Sé lo que son... nada bueno.
Me gustaría centrarme en no morirme, gracias.
¡Tengo cosas más importantes de las que preocuparme ahora mismo!
¡Lo siento, pero la muerte inminente me pone un poco difícil lo de dormir!
El sol me deslumbra los ojos...
No puedo perder el tiempo durmiendo.
No puedo descansar... ¡Necesito comida y la necesito ya!
Necesito comida antes y la necesito ya.
Antes debería bajar de mi beefalo.
No es momento para que me eche una siesta.
Me tomaré un descanso cuando esté a salvo en la superficie... O... un poco más a salvo.
Qué pérdida de tiempo.
Qué fastidio... Hay demasiada luz como para dormir cuando está aquí el autómata.
Me va a costar un poco dormir si me estoy quemando viva.
Me niego a morir entre llamas por una simple muda, gracias.
Ha sido muy fácil.
A lo mejor debería volver al pasado para probar otra vez...
¡Te atraparé a la anterior! Digo... ¡A la próxima!
Los peces no pican. ¿Qué hago perdiendo aquí el tiempo?
Ojalá estos peces tuvieran la decencia de dejar que los pescara más rápido.
¿En serio tengo que perder el tiempo con esto?
A lo mejor debería venir a pescar luego. O antes.
¡No! ¡Casi lo tenía!
El sedal tiene que estar tenso.
No me gusta nada esa sombra...
Creo que eso no era así.
Ah. Se me había olvidado que la madriguera mantiene unida esta plataforma...
¡No, no, no! ¡No es momento de desmoronarse!
Vale, ¡ya me voy, ya me voy!
¿Qué ha sido ese sonido espantoso? ¿Venía de entre los árboles?
Ah, ¿este olor es normal?
¡Qué fastidio! ¡Puedo oír como esa música tan pegadiza se acerca cada vez más!
¿En qué se convertirá? Podría ir al futuro y echar un vistazo...
He aprendido algo nuevo... ¿O he recordado algo que había olvidado?
Esto servirá de anclaje.
¡Venga, daos prisa!
¡Agarraos bien, que se viene un salto tremendo!
Ya hemos llegado... Que no cunda el pánico, marearse es lo habitual.
No hay nada como un viaje temporal para darle algo de vidilla a este corazón anciano.
¡Hora de buscar tierra firme!
¡La línea temporal se desmorona! No..., es peor aún, ¡es la tierra!
Debí imaginarme que este no sería buen sitio.
Hay algo arañando bajo tierra.
¡Ya había visto a ese conejo antes!
¡Volvemos a encontrarnos!