Palabras de la Constante
Me está poniendo los pelos de punta.
¡Algo le pasa a esa flor!
Sí, sigue un patrón...
Tiene algo...
¿Si ya sé lo que voy a hacer, tirar de la palanca es realmente mi elección?
Quiero usarlo, y quiero que el mundo sepa lo que hice.
Con el tiempo, llegará a ser un árbol.
A lo mejor llegó a ser un árbol en otra línea temporal.
Qué despacio crecen los árboles.
¿Qué es lo peor que podría ocurrir?
¡L-lo veo todo! ¡Las líneas temporales se revelan ante mis ojos!
Me pregunto qué más podría crear con esto.
Tendría que haber sabido que iba a pasar lo mismo.
Se acabó..., por ahora.
¿Tú? Qué fastidio...
Has cambiado.
Está esperando.
Dame un momento... para recuperar la respiración...
Ya estoy en edad de marearme y todas esas vueltas solo empeoran la situación.
Buen intento, pero ni siquiera el tiempo puede atraparme.
¡A la tercera va la vencida!
Ya no le queda ni una triste chispa de posibilidad.
La atmósfera que lo rodea sigue irradiando potencial.
¡No me puedo dormir en un momento como este!
¡Nunca me acostumbraré a eso!
Estaré más tranquila con un plan de emergencia.
Se me da mejor ajustar cosas que levantarlas.
Supongo que podría ser útil, pero no quiero quedarme mucho tiempo en el mismo sitio.
Preferiría no dejarme los dientes mordiendo eso, gracias.
No tiene muy buena pinta, pero es muy útil en la oscuridad.
Un poco mejor. Creo.
Arde con un fuego eterno... Qué inspirador.
Ah. Supongo que el fuego no era tan eterno después de todo.
Qué árbol tan desagradable.
Hasta nunca.
Poco más entretenido que ver crecer la hierba.
Supongo que tendré que..., en fin..., esperar.
Qué fastidio, parece que no le gusta este tipo de suelo.
Ojalá me acordase de qué tipo de suelo le gusta...
Podría omitir esto y echar un vistazo a ver en qué se convierte...
Parecían inteligentes, pero no lo suficiente.
El tiempo lo ha desgastado.
Qué horror.
Es lo que queda de una época antigua.
Algo se ha ido por ahí... Espero que sepa bien.
Jope. ¿Puedo volverlo a lanzar?
Qué fastidio. Espero haberme acordado de traer una ofrenda.
Oye, ¡no tienes por qué enfadarte tanto!
Ah, ¿que ahora estás de buen humor?
Vaya, ¡qué sobrero tan maravillosamente extraño!