Palabras de la Constante
Es una trampilla.
No podré jugar hasta que le dé algo brillante.
¡Parece divertido!
¡Vuelve aquí!
Esta feria aparece y desaparece como si nada.
No podré jugar hasta que le dé algo brillante.
Esos huevos están muy revueltos...
Es una trampilla.
¿Seguro que es esta?
Esta feria aparece y desaparece como si nada.
No podré jugar hasta que le dé algo brillante.
No es por presumir, pero alguna vez me han dicho que soy un genio.
Esta feria aparece y desaparece como si nada.
No podré jugar hasta que le dé algo brillante.
La física casi nunca funciona dos veces de la misma forma.
No podré jugar hasta que le dé algo brillante.
¡La ciencia me obliga a pulsar ese botón grande y brillante!
Esta feria aparece y desaparece como si nada.
No podré jugar hasta que le dé algo brillante.
Podría calcular la trayectoria, pero implicaría un montón de números y garabatos complicados.
Es una trampilla.
Ese objetivo me está mosqueando.
Esta feria aparece y desaparece como si nada.
No podré jugar hasta que le dé algo brillante.
Resulta que lo de dar vueltas es bastante productivo.
Su sencillez es una genialidad.
Que tengas un buen día, pequeña ave humanoide.
Una ficha brillante.
Qué persona tan peculiar...
Todavía no hay mucho ambiente de Cuerviferia, ¿no?
Un parajito me ha dicho que esto podría estar un poquito más decorado.
Cría cuervos y... ¡vendrán al árbol a celebrarlo!
Está demostrado científicamente que a los pájaros les encantan los árboles.
Ya sé lo que quiero... ¡Eso de ahí!
El verdadero premio es el puesto que montamos por el camino.
Aquí está el tíquet.
¡Cuántos tíquets!
Aquí están los tíquets.
Qué ganas tenía de picar algo.
Me da un toque aventurero.
Es como llevar mi propio árbol de sombra.
Espero que no tenga bichos...
¡Afiladísima, como mi mente!
Ya no hace muebles.
Hace muebles.
Es su fin.
¿Se supone que las zanahorias tienen patas?
Eres un horror de cerca.
Es casi adorable.
Es... desconcertante.