Palabras de la Constante
No tengo prisa por enredarme con las arañas.
Parece que tiene un lado creativo, ¿verdad?
Si las aplasto ahora, me ahorraré problemas en el futuro...
Esa araña me ha dejado un regalo de despedida. Qué detalle.
Un precioso recuerdo de la vez en la que casi se me come una araña gigante.
Las oigo corretear ahí dentro...
Las oigo corretear ahí dentro...
¿¡Quién tuvo la dichosa idea de hacer las arañas así de grandes!? Quiero hablar con el responsable.
Espero no volver a verte.
Si no recuerdo mal, deberíamos quemarla.
Comienza un nuevo ciclo.
¿Te crees superior a mí?
No saben cómo tratar a los pacientes.
Me temo que no me harás ningún bien...
¿Por qué no te vas a corretear a otro lado?
Es su fin.
Creo que esa araña no está bien ensamblada...
No se moverá, al menos por ahora.
Ojalá la usara más a menudo.
¡Déjame en paz!
Mi supervivencia va antes que la suya.
Qué fastidio, odio a las que tienen rayas.
Al menos ya no da problemas.
¡Fus! ¿Por qué no te quedas en el árbol?
Anda, ¿va a hacer una minifiesta para las arañas?
¡Oh, se ha podrido!
Solía ser comida.
Al menos dan algo de luz.
Espero que no empiece a crecer ahí.
Con cuidado...
Venga, flota.
Espero que no empiece a crecer ahí.
Están buscando un lugar al que aferrarse.
Espero que no empiece a crecer ahí.
¿¡Podrías iluminar el camino sin molestar, por favor!?
Si me sirve para no morir por el calor, me quedo contenta.
Una estrellita, ¿qué podría salir mal?
Prefiero mantener las distancias.
Qué fastidio, creía que era una brújula.
¡Nunca me pillarás! ¡Os he engañado a ti y a los de tu calaña y volvería a hacerlo!
Sé lo que tienes ahí escondido.
Sé lo que tienes ahí escondido.
¡Nunca me pillarás! ¡Os he engañado a ti y a los de tu calaña y volvería a hacerlo!
Con ver una roca, ya las has visto todas.
Oh, qué interesante. ¿Podemos continuar?
Qué idea tan terrible. Me arrepiento.
Qué idea tan ESPANTOSA.
¡Buf! ¡Largo de aquí!
¿Ya has aprendido la lección?
Parece que no soy la única que se olvida de dónde pone las cosas.