Palabras de la Constante
Qué embarazoso.
Ya me he decidido.
Por ahora, no entraré en la competición.
Oh. Debe de ser de otra persona.
Excusez-moi, ¿podrías echarte la siesta en otro momento?
Mon dieu. Está a sus cosas.
Es un poco demasiado para pescar en un estanque, ¿non?
Maman solía escribir un diario antes de perder la memoria.
Nada. Pues, vaya.
¡Oh, no! ¡No se mueve!
Mejor lo dejo estar.
Excusez-moi.
¡Pardonnez-moi, te había confundido con mi zanarrata!
Oh, je m'excuse, ¿has visto a mi zanarrata por aquí?
No creo que sea para mí.
Oui, creo que ya sé todo lo que necesito.
Creo que ya sé todo lo que hay que saber de eso.
¡Oh, non! Se me ha escapado.
He gastado hasta la última gota.
¡No queda ni una gota!
Necesita algo más.
¡Non! ¡Esto no puedo presentarlo así!
Ya está muy bien emplatado.
¡Ah, hay que vigilar los tiempos!
Puedo cocinar un suflé en pleno bosque, ¿y no puedo hacer esto?
¡Mais non! Debo poner más empeño.
Ahora mismo no puedo.
Pardonnez-moi, acaba tranquilamente.
No debería rebuscar en las despensas de otros.
Propiedad de la persona de metal.
¿A qué saben las almas? Supongo que nunca lo sabré.
¡Esto no es para mí!
Un enfado excesivo para hacer eso.
No sería prudente intentar esto mientras el animal está despierto.
No es una bestia que se pueda afeitar.
Nada que afeitar.
Ese animal no es mío.
No sé si puedo alcanzarlo.
Esa porción de la sopa ya tiene dueño.
Pardonnez-moi, ¡estaba tan emocionado que no he buscado corredor!
Está demasiado lleno.
Pardonnez-moi, acaba tranquilamente.
Este no es el lugar para ello.
Propiedad de la persona de metal.
¿A qué saben las almas? Supongo que nunca lo sabré.
¡Esto no es para mí!
Tal vez esté un poco fuera de mi alcance.
Ah, ya lo sabía.
Creo que eso puede esperar hasta que vuelva a salir.
Ah. Parece que se han olvidado de marcar el escondite.