Palabras de la Constante
Mi huerta.
La huerta me está quedando bastante bien.
Qué lástima...
¡Non! Menudo desperdicio...
Todo lo bueno lleva su tiempo.
Qué máquina más útil.
Bueno, ¿por dónde empiezo la huerta?
Hay guarnición bastante indeseable en la huerta.
¿Por qué es tan grande?
¿Qué se supone que tengo que hacer con esto?
Ni mi merengue es tan ligero.
Una pluma de un ave, en amarillo limón.
Plumaje de ave, de trufa negra.
Una pluma de pájaro, en rojo cereza.
Una pluma de un ave, en atún azul.
¡Está atrapada!
Una valla.
Este aparato no funciona por sí solo.
¿Sirve para freír?
Tengo que buscarle un buen sitio.
Como la puerta de un horno.
Los ingredientes de una puerta.
Los ingredientes de una valla.
La construcción es buena, pero le falla la presentación.
Debería usarla para pinchar una valla recién hecha para ver si está lista.
¡Salsa para mi jardín!
¡Siempre hay sitio para nuevas tradiciones!
Justo lo que se necesita para una celebración.
Qué rico estarías tú en una tartita.
¡Nunca había probado una pasta tan decadente!
No sé por qué, pero tiene todavía más sabor al estar en un palo.
Podría echarle un poquito de miel e incluso canela y nuez moscada...
Una cocina portátil.
Como aceite chisporroteando en una sartén.
Una centella brillante.
Mis petit mascotas iluminadas.
¡Chien ardiendo!
Ay, mon dieu...
¡Un ingrediente de calidad!
¿Habrá cocinado alguien alguna vez en una pluma en llamas?
¡Este fuego casi se ha apagado!
Para calentarme los dedos y asar salchichas.
¡Calor máximo!
Se está apagando.
Parfait.
Me gusta cuando se está calentito.
¡Un horno en un palo!
¿Lo añado combustible?
Está durmiendo.
¡Que nieva!