Palabras de la Constante
¡Mon dieu! ¡Mi mano lo atraviesa!
¡Mon dieu! ¡Mi mano lo atraviesa!
¡Mon dieu! ¡Mi mano lo atraviesa!
¡Mon dieu! ¡Mi mano lo atraviesa!
¡Mon dieu! ¡Mi mano lo atraviesa!
¡Mon dieu! ¡Mi mano lo atraviesa!
Es agradable tener un poco de suerte.
Bonjour, mademoiselle.
Solo un petit bebé.
No puedo evitar preguntarme qué tal estará si se fríe con mantequilla.
Una capa extra para mi cabeza.
¡Ah, ingredientes frescos!
Suelo preparar las cosas desde cero.
¡Tres beau!
¡Ah, sacrebleu! No me deja pasar.
¡Largo, planta ladrona!
Me temo que no se rendirá así como así.
¿Qué debería preparar con esto?
Lo prepararé de un plumazo.
Es como una gelatina con vida propia..., pero le falta dulzura.
Es su esencia.
Qué seductora.
¿Carne creciendo de la tierra? Ahora ya lo he visto todo...
Una receta tradicional escandinava para las fiestas.
La química es como cocina refinada, ¿non?
¿Seguro que lo que metas aquí volverá?
Très mal, la verdad.
Seguro que podría encontrarle uso a esto.
"Alouette, je te plumerai".
¡Esta tela es ligera como una pluma!
¡Liberadle!
¿¡He descubierto una nueva hortaliza!?
¡Qué sabor más extraordinario!
Hablas por los codos, ¿mm, bébé?
Hace falta... una explicación...
Siempre vienen bien más verduritas frescas.
Su textura es excepcionalmente reconfortante.
Un mapa en blanco. Lleno de potencial.
Esto haría una bonita encimera.
No creo que esta alubia sea comestible.
Una petite canica bebé.
Me pregunto cuántas encimeras podría sacar de aquí...
Si las alubias canica pueden crecer, igual también se comen.
¡Qué sumamente antinatural!
Arde como cualquier otro arbusto.
Reducido a cenizas.
Un cliente peliagudo.
No sé muy bien si quiero hacerlo otra vez.
Me pregunto si será comestible.
No se te echará de menos.