Palabras de la Constante
Algo tan bonito debe de saber bien, ¿no?
Que preciosidad.
¡Que no se acerquen a mis soufflés!
Parecen caramelos flotantes.
Que preciosidad.
No me puedo creer que los champiñones hayan hecho algo tan bonito.
Que preciosidad.
¡Calamar incandescente!
Muy de valorar en tardes sofocantes.
Demasiado poder para sostener en una mano.
Podría revolver bastante las cosas con esto.
¿Le gusta a la naturaleza ser domesticada?
¡Debo confesar que me dejaste de piedra!
Oh, qué buen servicio de mesa.
Oh, qué buen servicio de mesa.
¡Debo confesar que me dejaste de piedra!
Siempre te confundo con las estalactitas...
Aquí crecen rocas.
¡Deberíamos haberlo dejado dormir!
No será una pelea fácil.
¡Es espeluznante!
Parece que ha cambiado de parecer.
¡Ah, parece que esto me llevará hasta algún tesoro!
Uy.
Debe de haber sido una... cosa... muy importante...
Hombres-arpa sin cabeza.
Parece que la pobre estatua lleva mucho tiempo abandonada.
Está hecho literalmente de piedra.
Una preciosa estatua de mármol.
¡Qué cosa más barroca, como se suele decir!
Parece regio.
¡Unas flores recién cortadas lo alegrarían un poco!
Antes lo usaba para fregar los platos.
¡Nos pondré en la dirección correcta!
No podemos zarpar sin esto.
Me dolería que esto no tuviera ningún uso.
Mon silla.
Leur silla.
Solo le falta una comida casera y un buen vino.
Solo le falta una comida casera y un buen vino.
Lo han dejado bien revuelto.
Bonjour, pequeño recolector.
Ahora estoy en tiempo de isla.
Carne ligeramente ahumada, sabroso relleno. ¡Ah!
Para preservar la textura crujiente, lo cocino aparte del pavo.
Me pregunto si encontraré una utilidad culinaria a esto.
¡Un ingrediente de calidad!
Qué plantita tan adorable.
Hubiera preferido cocinarla, pero c'est la vie.
Esperaba que dentro hubiera una almeja fresca.