Palabras de la Constante
¡Anzuelo, hilo y caña!
Un trozo de carne de pescado.
Perfectamente asado.
Ese pez es un cecino.
Un pequeño trozo de pescado!
Un poco de pescado asado.
Ese pez es un cecino.
Se pega a las costillas.
¡Crujiente y deliciosa!
¡Están embutidos como sardinas!
Perfectamente asado.
Es una piedra muy afilada.
¡Ha perdido fuelle!
¡Flotando y brillando!
La clave está en dejarlo ir.
¡Oh, qué boyante!
Es bonita, pero huele a trabajador común.
Hacen juego con mis mejillas rosadas.
Huele muy bien.
Un cuenco de follaje.
Brilla gracias a la ciencia.
Se la ve apagadilla.
¡Ahhh! ¡Es muy malvada!
Creo que no le ha dado suficiente el sol.
Unas hojas verdes.
Todo bien sequito.
No me gustan los deportes.
Um... No me acuerdo de qué iba a decir de estos.
Todo bien sequito.
Es un disfraz para un beefalo de primera.
¡Huesos de la ciencia! Deberíamos juntarlos.
¡Está vivo! Ah, no.
Mis instintos científicos me dicen que no está bien.
Aún le faltan algunas piezas.
¡Una planta con azúcar! Parte de un desayuno equilibrado.
La huerta parece más alegre ahora que está aquí.
Ha estirado la pata.
¡Qué monada!
¡Ah, fíjate cómo duerme!
¿Son... ranas metidas en un pez?
Un sandwich con patas.
He oído que son un manjar.
Sabe a pollo.
El higo lo armoniza todo.
Amarillo y delicioso.
Es bonito, pero aún está verde.
Creo que ya ha madurado.
Está dormitando.
¡Fuera, bicho!
¡Ahora mando yo!