Palabras de la Constante
¡Très mignon!
¿Y si se lo enseño al juez para ver qué es lo que le gusta?
¡Très mignon!
¿Y si se lo enseño al juez para ver qué es lo que le gusta?
¡Très mignon!
¿Y si se lo enseño al juez para ver qué es lo que le gusta?
¡Très mignon!
¿Y si se lo enseño al juez para ver qué es lo que le gusta?
¡Très mignon!
¿Y si se lo enseño al juez para ver qué es lo que le gusta?
Una parte de una receta de un disfraz de beefalo.
Una parte de una receta de un disfraz de beefalo.
Una parte de una receta de un disfraz de beefalo.
Un palo para exponer a mi pinchito moruno, ¿non?
Creo que es un buen sitio, ¿non?
Ahora toca buscar la receta de un traje con mucho gusto.
Tendré que montarla...
Mes amis, ¡esto no es nada! A mí ya me han juzgado hasta los mejores chefs.
Creo que eso lo podría montar.
¿Me he dejado el horno encendido?
¿Tienes hambre?
¿Qué tal?
Está churruscado del todo.
Espero que la pobre criatura no se maree mucho.
¡Entrena duro, camarade!
Debería buscar un buen lugar para esto.
Está churruscado del todo.
A mí también me motiva bastante la comida.
¡Practicando se mejora!
Me pregunto cómo reaccionará mi zanarrata a esto...
Está churruscado del todo.
Qué ruedecita tan chula.
¡Lo estás haciendo muy bien!
Mi corredor estará en plena forma en un abrir y cerrar de ojos.
Está churruscado del todo.
¿Es una... comba minúscula?
¡Qué perseverancia! ¡Très bon!
¡Será mejor que empiece a entrenar a mi zanarrata!
¡Llegué!
Ah, esto mantendrá en el circuito a la zanarrata.
Quemado hasta estar crujiente.
¡La fin!
¡Hemos ganado, camarade!
¡La zanarrata de ha hecho una gran carrera! ¡Bien hecho!
Toda carrera necesita una meta.
¿Por dónde empezar...? ¡Ah, sí, aquí!
Este será un buen punto de partida.
Demasiado churruscado.
A lo mejor deberíamos entrenar más.
¡Ya puedo saborear la victoria!