Palabras de la Constante
El centinela se ha dormido en su puesto.
El fuego ha reinado.
Podría también hacer algo mientras espero.
¡No debería tardar mucho!
¿Qué tenemos aquí?
No hay carne dentro, así que no es de mi interés.
¿Me susurrarás verdades tal y como hizo Mímir con Odín?
¡Revélame todos tus secretos, oh, máquina misteriosa!
Este lugar ha caído en el olvido.
Esta gente le rendía culto a Máni.
¿Y si la apuñalo?
Si es una puerta, la han cerrado a conciencia.
¿Otra puerta que lleva a otros mundos?
¡Manda una señal del mismísimo Máni!
Su misión ha concluido.
Es la máquina que salía en la visión.
No conozco estas runas.
A lo mejor hablan de batallas de antaño.
No conozco estas runas.
A lo mejor hablan de batallas de antaño.
No conozco estas runas.
Protege los corredores.
Se encuentra descansando.
¿Adónde vas, oh, fuego fatuo?
Requiere una ofrenda.
Ha recibido una ofrenda.
Una armadura excelente para el calor de la batalla.
Me será de utilidad, a pesar de sus orígenes.
Protección de hierba. No va a durar mucho.
¡Casi impenetrable!
¡Una armadura apta para el mismo Odín!
¡Qué armadura tan diabólica!
Me sacia el apetito. Buena piel.
Una especie de escudo.
Otorga a su portador una agilidad digna del mismísimo Hermod.
Un chaleco de árbol prestado.
Mi aliado es un guerrero fuerte, sin duda.
Supongo que es mejor ponérselas que comérselas.
Una armadura fabricada a partir de un enemigo caído.
Esto hará que mi aliado vegetal sea aún más letal en batalla.
Fuerte, pero da un gran dolor de cabeza...
Este atuendo es una oda a la locura...
Será un honor vestir esta armadura de caballero.
Signos de una batalla pasada.
Una señal bien colocada.
¡Indicaré la dirección del triunfo!
Signos de una batalla pasada.
Una señal bien colocada.
¡Indicaré la dirección del triunfo!
Restos de las llamas.