Palabras de la Constante
Sudoeste.
Oeste.
No es más que simple comida para gusanos.
Así me sirve.
Reducido a cenizas.
Está tan seco que casi parece polvo.
Un barril de hedor.
Fango húmedo.
Cuestiono los gustos de mi aliado.
¡Portal! ¡Prepárate para que te construya!
Aquí vienen demasiadas recetas no cárnicas, en mi opinión.
Está definitivamente muerta.
¡Carneee!
Filete de monstruo.
Ñam, ñam, aperitivos de carne.
¡Quiere convertir mi navío en una comida!
Es un yelmo digno de quien combate en las profundidades.
Un enemigo espinoso.
No es más que un batiburrillo de palabras.
El fuego ha reinado.
Podría también hacer algo mientras espero.
¡No debería tardar mucho!
¿Qué tenemos aquí?
No hay nada ahí.
¡Sangre maldita de los jotun!
Es la cola de una bonita carne.
¡Una espada vegetal!
Las palomitas de maíz huelen bien.
Por desgracia, no es carne.
Pedacitos pequeños de la naturaleza.
Tengo mi propio disfraz... ¡mis ropajes de guerrera!
Tengo mi propio disfraz... ¡mis ropajes de guerrera!
Tengo mi propio disfraz... ¡mis ropajes de guerrera!
Tengo mi propio disfraz... ¡mis ropajes de guerrera!
Tengo mi propio disfraz... ¡mis ropajes de guerrera!
No es muy robusto, pero ¿bonito? Sin duda.
Tengo mi propio disfraz... ¡mis ropajes de guerrera!
Tengo mi propio disfraz... ¡mis ropajes de guerrera!
¡Hay que encender la llama!
Un altar para una pequeña bestia esponjosa.
¡Hay que encender la llama!
El poder de la bestia crece.
¡Hay que encender la llama!
¡Saludos, bestia dorada!
Una corona de mal agüero.
A mí no me engañáis con esa fachada tan agradable.
¡Te vas a enterar, maldito crustáceo!
Una estéril fortaleza de arena.
Esto sí que es una batalla.
¡Prepárate para perder las pinzas!