Palabras de la Constante
¡Sería una gran ofrenda para los dioses!
Un corcel tan feroz como el mío no necesita algo así.
Los huesos de una oscura y antigua criatura.
¡Parece como si fuera a vagar por el mundo en cualquier momento!
No es tan majestuoso como me lo imaginé.
Los restos de una bestia terrible.
¡Tan ligeros y etéreos!
No parece ser hostil.
Eres un poco babosa para Valhalla.
Me gustaría tener unas botas de rana algún día.
Está dormida.
Mi aliado es un dios entre los hombres.
¡Qué banquete!
¡Llenas de proteína carnosa!
Me gusta cuando veo sobresalir los huesos.
¡Al estómago que va!
Bebida de mono.
¡Impostora de carne!
No necesito tu carne de mentirijillas.
¡Duerme mientras puedas!
Intrusa... ¡Sentirás la ira de mi espada!
¡Ahora soy la capitana de las bestias aladas de la huerta!
¡Agh! Que esté en una copa no me engaña.
No soportará muchos más meneos.
¡Aún conserva el calor de la forja!
El fuego arde tenue en su interior.
Supone un alivio ante el frío.
No soportará muchos más meneos.
¡Aún conserva el calor de la forja!
El fuego arde tenue en su interior.
Supone un alivio ante el frío.
No soportará muchos más meneos.
¡Aún conserva el calor de la forja!
El fuego arde tenue en su interior.
Supone un alivio ante el frío.
No soportará muchos más meneos.
¡Aún conserva el calor de la forja!
El fuego arde tenue en su interior.
Supone un alivio ante el frío.
No soportará muchos más meneos.
¡Aún conserva el calor de la forja!
El fuego arde tenue en su interior.
Supone un alivio ante el frío.
Piel de una gran bestia.
¡No es más que una alimaña a la que pisotear!
¡Es pequeña pero matona!
¡Despójate de tu forma pétrea y lucha, bestia!
¡No te escondas detrás de tu caparazón de roca! ¡Lucha!
¡Nauseabundo ingrediente!
¡Qué hedor!