Palabras de la Constante
Qué raro... y qué bonito.
Una abertura... y no puedo atravesarla.
¡Eres una planta despiadada, te concederé una muerte rápida!
¡Ja! ¡Tendrás que hacerlo mejor!
¡Forjaré unas armas para rivalizar con los mismísimos dioses!
¡Hay que construir la forja sin demora!
¡No caeré en tus artimañas, espíritu!
Arrancada de la brillante corona de una deidad poderosa.
¡Por fin! Un vegetal útil.
¡Tal vez seré una granjera de carne después de todo!
¡Una auténtica delicatessen vikinga!
¿Es aquí donde se crea esta locura?
Es una cosa harto extraña.
¡Mataré a la bestia de cuatro alas!
¡Un trofeo de mi victoria!
La pluma de un enemigo caído.
¡El manto aviar más fino!
Parece infeliz en su trono.
El cadáver del colinabo conserva su magia.
¡Un guiso de magia!
Quiere reunir una saga de colinabos.
Colinabo a la plancha.
¡Un colinabo!
El trofeo peludo de una batalla exitosa.
¡Tal vez la tinta sea invisible!
¡La piedra del guerrero!
¡Clin, clin, clin!
¿Hasta dónde crecerás?
¡Perfecta para un palacio!
¡Un arbusto de piedra!
Ni siquiera los vientos derribarán a este árbol.
¡Tronco caliente!
Se ha quemado del todo.
Un arbusto en guardia.
Qué fastidio.
Follaje de estanque.
¡Está ardiendo!
Quemado.
Es necesario plantar otro para mantener el equilibrio de este reino.
Un árbol guerrero.
Por tu nueva forma de puré, vegetal.
Un rostro lleno de sabiduría.
¡Esta máscara perteneció a alguien de espíritu intrépido!
¡El portador de esta máscara tuvo que padecer la dura carga del trabajo!
¡Esconder el rostro tras una máscara es de cobardes!
¡Esconder el rostro tras una máscara es de cobardes!
¡Esconder el rostro tras una máscara es de cobardes!
¡Esconder el rostro tras una máscara es de cobardes!
¡Esconder el rostro tras una máscara es de cobardes!
Solo los cobardes ocultan sus rostros.