Palabras de la Constante
¿Puedo añadirlo a mi casco?
Ya no arde.
Contiene el fuego de Logi.
Entrañas asadas.
Excava con un abandono imprudente.
Un amigo para mi bolsillo.
¿Quién está ahí debajo?
¡Te vas a enterar, roedor!
¡Esas defensas mucosas no me detendrán, bestia!
Es mejor utilizar cada parte del animal.
Algo diabólico vive ahí abajo.
No me fío de ti.
¿Qué maravillas habrá dentro?
¡Reducida a cenizas!
¡Atención! ¡Hemos encontrado la fortaleza de los saqueadores!
¿Qué clase de magia es esta? ¡No puedo atravesarlo!
Parece fuera de lugar.
Estos árboles no han salido de la tierra.
Se nota la astucia en sus ojos, no debería subestimarla.
¿Sois plantas o partes de monos? ¡Decidíos de una vez!
El casco de aquel que conoce el mar.
Aún huele a mono.
Guiso de monstruo.
Carne de las bestias oscuras.
Se ha secado del todo.
Todavía está temblando.
Tal vez ha caído de los cielos.
¿Qué es lo que quieres, altar?
¡Se alimenta del poder de Máni!
¡Prepárate para la gloriosa batalla!
Esto disgustará a los dioses.
¡Es ligera como una pluma al viento!
Ahora está bajo mi cuidado.
Hasta siempre, pequeña polilla.
Es solo un pequeño árbol.
Máni no puede vernos aquí.
El rostro de Máni se ve incluso a la luz del día.
Por todos los dioses... ¡El agua se ha convertido en vidrio!
¡Máni conquista los cielos!
Máni se ha retirado a su reino durante la noche.
El poder de Máni está menguando.
¡El poder de Máni crece!
Es una sustancia de lo más divina.
Los espíritus del bosque no tienen nada que hacer contra mí.
Un poder muy extraño le concede energía.
Un regalo del propio Mani.
Esa debe de ser su fortaleza.
¡El obsequio de Máni puede que aún siga siendo útil!
¡Haré una ofrenda!
Un regalo de Máni.