Palabras de la Constante
Que Odín nos guíe.
Un báculo de movimiento mágico.
Una saqueadora muy astuta. No puedo evitar sentir respeto.
Por desgracia, no hay nada.
Hay botín para saquear.
¡Pues húndete, maldito bote! ¡Los vikingos no temen al mar!
Su exterior es harto resistente.
Espero que crezcas alto y fuerte.
Un trozo de la armadura del árbol.
Debe ser devuelta a la tierra.
Contiene un misterio.
Mis ojos me engañan, tiene que ser carne.
Prefiero enfrentarme a mis enemigos despiertos.
Que continúe con el registro de mi saga.
Una vez quitadas las bayas, es un postre bastante rico.
Caerás hoy.
Aves del mar, procedentes de lejos.
No resurgirá de estas cenizas.
Un mal augurio.
¡Metamorfosis antinatural!
Su mera presencia me ofende.
¡Atrás, abyectos vegetales!
No está a la altura de mi paladar.
¿Qué eres? ¿El campeón de los pimientos?
Las versiones pequeñas de vegetales también me repugnan.
¡No puedes correr para siempre!
Un abanico para mi mano.
Ahora es inservible.
Debemos darle el regalo de la vida.
¿Con qué tesoros te obsequiaré?
Bolsillos de carne.
¡Gracias por este regalo, Froh!
¡Sería una gran ofrenda para los dioses!
Estos no los hizo Froh.
¡Sería una gran ofrenda para los dioses!
¡Mi mera presencia ha sembrado el terror en sus corazones de árbol!
¡Las secreciones de una terrible bestia!
Una cantante mecánica.
Una herramienta fiable para conseguir materiales de lanza y yelmo.
¡Ninguna piedra o estructura podrá interponerse en mi camino!
¡Un salado bocado de mar!
El espíritu guerrero corre en su interior.
Ruge con furia.
¡No manchará mi reputación de guerrera!
Tiene la fuerza de Yggdrasil.
El espíritu guerrero corre en su interior.
Ruge con furia.
¡No manchará mi reputación de guerrera!
Tiene la fuerza de Yggdrasil.
Está listo para batalla, lo noto.