Palabras de la Constante
Parece que al señor insecto no le sobrevino la buenaventura.
¿Qué clase de mal podría segar tantas almas?
¡Reto a estos guerreros de piedra que se alcen y se enfrenten a mí!
¡Maldiciones! ¡Ha caído!
¡Ciertamente! En ocasiones, la brujería es la única salida.
¡A este aparato infernal le falta chispa!
Está rota.
¡Una llama para expulsar a las sombras!
¡Bah! ¡Han arruinado los huevos con cosas que no son carne!
¡Que se pudra, no me importa!
¡Su sabor picante no me intriga!
Qué armadura tan extraña para una bestia...
Restos de un enemigo caído.
Ocultar el rostro en combate es despreciable.
Mis enemigos no tendrán escapatoria.
Hasta la armadura más dura necesita arreglillos de vez en cuando.
Un arma formidable contra lo que no es carne.
Un escudo para protegerse de los elementos.
Bueno, técnicamente procede de una bestia.
¡Los gofres no sirven para prepararse para la batalla!
Un gólem de hierro.
Aún no está listo para la batalla
La semilla de un gólem de hierro.
¡Concédele sus brazos!
Hemos cercenado los miembros del gólem de hierro, pero aún se tiene en pie.
¡La bestia forjada está maldita!
¿Qué se oculta tras el velo?
¿Crea un muro invisible? ¡Brujería!
Está muerto, pero sus piezas podrían darle una segunda vida a otro.
¡Malditas harpías de hierro!
Dormita.
Un mecanismo de un artilugio maldito.
¿Deberíamos resucitarlo o usar sus órganos de acero para renovar otro?
Es amigo, no enemigo.
¡Acabaré contigo, amenaza de metal!
Dormita.
¿Cómo se mata con esto?
Este casco debe estar poseído por el espíritu de un guerrero muy astuto.
¿Qué podría hacer una guerrera con todo esto?
¡Que no escape ni un alma!
A Njord no le va a hacer ninguna gracia.
Los guerreros no se fían de los interruptores malditos.
¿Qué ha hecho ahora el de los engranajes?
Se ha dejado el guantelete en nuestro reino.
Las runas han adquirido una forma física.
¿Son los restos de un puesto saqueado?
¡Eso es cosa de eruditos!
¡Saludos, forastero! ¿Eres amigo o enemigo?
Ha sido un placer encargarme de la bestia.
El hombre va apurado.