Palabras de la Constante
Bueno, al menos ya no volverá a moverse.
¡Atrás, te digo!
Sofisticación, la justa.
Mmm, supongo que podría ser útil.
La letra es demasiado tenue, es ilegible.
Demasiado hecho para mi gusto.
Espera un poco...
¡Ya está!
Por fin un poco de comida de calidad.
Solo de pensarlo se me hace agua la boca.
Qué asco.
A la cola.
Rico en fructosa.
Un poco más refinada, por lo menos.
Es demasiado maíz para cualquier persona con cabeza.
Este trabajo es indigno para mí.
Parece que nos dan los disfraces.
Parece que nos dan los disfraces.
Parece que nos dan los disfraces.
Creo que ese me quedará como un guante.
Parece que nos dan los disfraces.
Supongo que va con la cabeza de la yegua mandona.
Parece que nos dan los disfraces.
Parece que nos dan los disfraces.
Vamos a añadirle fuego para darle un toque dramático.
Una estatua muy casera. Tal vez podría mejorarse.
Vamos a añadirle fuego para darle un toque dramático.
Qué maravillosamente ominoso.
Vamos a añadirle fuego para darle un toque dramático.
Tiene algo cautivador.
Por desgracia, no es de mi talla.
Juraría que os había dejado a todos bajo tierra.
A ver, camarada, ¿por qué no tratamos de solucionar esto?
Supongo que no podemos dejarlo estar, ¿no?
¡Cuidado con dónde disparáis!
Mejor evitar eso.
Siempre hay algo estorbando.
Mataría por un pastel de cangrejo.
Gerencia intermedia.
¿Me está observando esa roca?
No eres de por aquí, ¿eh, coleguita?
Como en los viejos tiempos.
¿Puedes estarte quieto, bichejo histérico?
Dime, pequeñín, ¿qué es lo que ves?
Eres demasiado confiado, amigo.
Un animal muy simpático.
Deja de mordisquearme la ropa.
Espero que no hayas agujereado mi traje.
¡Eres tan rapaz como yo!
Eres una criaturita babosa, ¿verdad?