Palabras de la Constante
Su extraño olor me recuerda al cine...
Qué cosa más fea.
Parece más planta que pez.
¡Quema como el sol!
Qué vulgaridad.
Un árbol acuático. ¿Qué será lo siguiente?
No tengo ningún interés en cargar con esa cosa. Te vuelves al agua.
Le vendría bien una poda.
Está ahí colgando, sin más.
Parece que alguien ya se lo ha puesto cómodo por aquí.
Se acabó la comodidad.
Preferiría no rebuscar ahí.
¿Esto es seguro? Deberíamos mandar a Wilson primero.
Ha salido sorprendentemente bien.
Por supuesto.
Eso servirá... por ahora.
No estaría mal tener un poco de marisco.
La trampa está preparada.
Otra tediosa tarea que recae sobre mí.
Los cabezas de pescado se han quedado sin ensalada.
¿Estáis satisfechos?
¿No es suficiente? ¿Cuándo acabará esto?
Los cabezas de pescado se han quedado sin ensalada.
¿Estáis satisfechos?
¿No es suficiente? ¿Cuándo acabará esto?
Tiene buen ritmo y puedes bailar a su son.
Una cebolla picante.
Chúpate esa, cebolla.
Una cebolla innecesariamente grande.
¿Se supone que debo plantarlas?
Una gema mágica considerable.
La carga lo ha hecho increíblemente potente.
La magia simple suele ser la mejor.
Será bastante potente con un poco de combustible.
Tengo la sensación de que me están observando, incluso desde lejos.
Es una herramienta de enfoque.
¡No te acerques, criatura retorcida!
Nada. ¿Debería sentirme mal por esa apestosa bandida?
Ah, premio.
Odio nadar.
Empiezo a olvidar cómo eran las palmeras de verdad.
Un árbol canijo.
Se ha caído del árbol. Tal vez pueda serme útil.
Algún día podría convertirse en algo útil.
Es una trampa.
Como un pastel de fruta mejorado.
Voy a cantar una canción demente.
Un lienzo en blanco.
Desprende cierta elegancia.
Creo que debería evitar que me pinchara.