Palabras de la Constante
Solía tener a alguien que sembrara esto por mí.
Un poco más refinada, por lo menos.
Comerse todo eso llevaría un buen rato.
Este trabajo es indigno para mí.
Puedo ver mi cara reflejada en la superficie.
Deslizante de arriba a abajo.
Recién salido de las oscuras profundidades.
Son algas.
Es el destino de toda vida mortal.
¿Tiene que armar semejante estruendo?
Debo ejercitar la paciencia...
Estará en nada.
Esperemos que salga algo digerible.
Descorazonadoramente desprovista de comida.
Un instrumento de las artes culinarias oscuras.
¿Fuego a la carta? Puede que haya subestimado al joven explorador.
Por fin algo con sabor.
Ah. Ponle sabor a la vida.
Oh, cómo echo de menos dormir bajo techo.
Seguro que otro puede montarla.
Pertenece a la familia de las solanáceas, ¿sabes?
Las patatas son cosas muy poderosas y no hay que subestimarlas.
Qué delicado.
Qué forma más rara de servir patatas.
La patata se puede comer ahora.
Tiene más almidón que mi mejor traje.
¿Se supone que debo plantarlas?
Qué pintoresco.
¿Qué manifestación asquerosa del mal es esta?
Tú no eres de los míos... ¡¿De dónde has salido?!
Supongo que habrá agua cerca.
No me interesa la horticultura.
Hoy en día ya ponen al mando a cualquiera.
Es un monaguillo.
Te voy a convertir en algo monaguillesco.
Dormir es solo un indulto pasajero.
Halloween siempre fue mi favorita.
Qué delicia.
Hace siglos que no me como una buena galleta.
Bonita cara.
Sin cara, no es más que una simple calabaza.
Bueno... Igual solo un trocito.
Un poco más refinada, por lo menos.
¡Hola, Sr. Crane!
Qué aterradora.
Este trabajo es indigno para mí.
Una burda prueba del poder de mis armas.
Me pregunto si ella sabrá algo sobre esto...
Habla con la sombra.
El morado aporta un gran poder.