Palabras de la Constante
Anda, ¡si eres un encanto!
Seguro que está lleno de babas de araña.
Qué vileza.
Antes era comida, pero la he desperdiciado.
De color rojo mágico, pero aun así no tiene ningún uso para mí.
Espero que no me manche la chaqueta.
Me recuerda a esos globos del demonio.
Un capricho ambulante y odioso.
Espero que no me manche la chaqueta.
¿Cómo puede una semilla ser tan alegre?
Espero que no me manche la chaqueta.
Espero que no se alejen. Pero que tampoco se acerquen mucho.
Un impresionante punto condensado de magia helada.
Eso debería ahuyentar a las sombras.
Más magia para el arsenal.
Energía eólica.
Hmm. Una mano muy hábil.
Esto debe ser obra de una mano invisible.
Esto debe ser obra de una mano invisible.
Hmm. Una mano muy hábil.
Rocas. Qué aburrido.
Estalagmitas. Qué aburridas.
El poder de las sombras no tiene límite.
El poder del atrio ha restaurado su mente.
Un ser alimentado por el combustible.
Hay cosas que son imperdonables.
Supongo que ahora tendré que ir a recuperar lo que me robaron.
Cuantas menos estatuas, mejor.
Gracias a Dios, pensé que era otra estatua miserable de mí.
No es mi mejor obra.
Este sitio se está echando a perder.
Ahora parece tonto...
Hmm. Majestuoso.
Su tragedia no la define.
Está ahí dentro. Lo sé.
Necesita algo. A lo mejor rosas de tallo largo.
Alguien debería usar esto para limpiar algo.
Claro, puedes llamarme capitán.
¿Trabajo duro? ¿No es esa la especialidad de Winona?
Está bañado en veneno.
Por alguna razón, la sola idea de sentarme me horroriza.
Bien. Siéntate. Para siempre.
Alguien debería poner la mesa.
¿Quién ha puesto la mesa? Qué estropicio.
La gente depende demasiado de la tecnología. Patético.
Hay que ser muy vago para inventar este dispositivo infernal.
Un sombrero acorde para un campesino.
Una comida digna de un rey... o al menos alguien con un trono.
Algo para llenar el vacío de mi estómago.
No ha ofrecido mucha resistencia.