Palabras de la Constante
¡Oh! ¡Dulce y sabroso!
¡Nos gusta la cola!
Qué asunto más escamoso.
No estamos seguros de que nos guste esa roca.
¡Un casco puntiagudo a juego con nuestros dientes!
Más de esa roca tan aterradora...
Chupadísimo.
¡Se ha quemado del todo!
Se ha quemado entera.
¡Totalmente cortado!
Es divertido trepar por ellos.
Solo quiero aporrear con esto.
Nos encanta la comida que se come con las manos.
¡No sabíamos que los plátanos crecían a la intemperie!
¡Al suelo!
¡Al suelo!
¡Al suelo!
¡Al suelo!
¡Qué peluditas!
¡Al suelo!
Ahora nadie se hará daño con esto.
Parece muy fácil cuando lo hace el señor Wolfgang...
¡Oh! ¡Qué fría!
Parece muy fácil cuando lo hace el señor Wolfgang...
Parece muy fácil cuando lo hace el señor Wolfgang...
El señor Wolfgang dice que es para calentar.
Parece muy fácil cuando lo hace el señor Wolfgang...
¡Ay! ¡Quema!
Sabor acre.
No señor, no me gusta.
Puaj... Apesta todavía más.
Podríamos plantar algo con ellas.
No sabe tan bien como parece.
A lo mejor nos ayuda a limpiar nuestras cosas si se lo pedimos.
Nuestra habitación nunca ha estado así de limpia...
Ata algunos conejos a la cabeza, buena idea.
Serpiente de agua dulce.
Podemos tragarnos esto.
Puaj, una berenjena.
Mamá sabía que me gustaba estofada.
Es la superberenjena.
Podríamos plantar algo con ellas.
¿A Abigail le importará si probamos un poquito?
¡Nos gusta el calorcito!
Las antigüedades son bobas, de todas formas.
Me recuerda a cuando iba a comprar antigüedades con mi madre.
¡Bonita y brillante!
¡Cómo mola!
Se va a apagar pronto.
Parecen tristes.