Palabras de la Constante
Parece tan... aburrido...
¿Qué secretos se esconderán en el bosque?
¿Imparte un sueño eterno?
¿Qué más da? Yo siempre estoy fría por dentro.
¿Necesita este mundo más bestias?
No me dan miedo las arañas.
La muerte regresa al remitente.
Solo me llevará de un sitio horrible a otro.
No es más que una sombra de lo que ha sido.
Necesita un sitio caliente para volver a unirse.
Oh, para librar al mundo de la pelusa.
Una cárcel para pequeños insectos.
Solo son algas.
Aquí no hay más algas.
Es como un látigo baboso.
Ya ni siquiera recuerdo lo que había dentro...
Abigail siempre me ayudaba a atar el lazo.
Qué vida tan atormentada debe de tener.
Eras rápido, conejito, pero la muerte lo es más.
Ha ardido inefablemente.
Ya soy prácticamente invisible...
No me esperaba eso.
Bonita, pero efímera.
Tengo su vida en mis manos.
¡Veamos cómo sales de esta trampa azucarada!
Ya no puede volar la mariposa.
He oído que se alimentan de los muertos.
Ahora sí que es libre.
Pobre pajarito.
Existe un destino peor que la muerte.
No me importaría enrollarme en una manta y olvidarme de mis problemas.
Cuchillos fuera.
Aplanado.
Incluso la planta-cuchillo tiene una flor. Agh.
Es aún peligroso.
Sus defensas han sido despojadas.
Un pez frío, envuelto en una funda de algas.
La oscuridad se cierne.
¡Tal vez sobreviva a esta noche!
¡Una visión del infierno!
La oscuridad nos invade.
Un fuego.
Eso no es una buena señal.
Un amarillo tan alegre... No puedo soportarlo.
Estás a mi merced, pájaro.
La pestilencia y la muerte pronto te reclamarán.
Es para meter cosas bonitas...
Para explorar hasta los confines de este mundo miserable.
Debo llevar esta carga... al menos hasta el cañón.
Je, je, je...