Palabras de la Constante
Sería demasiado fácil.
Sería demasiado fácil.
Parece agradable.
Qué bastoncito tan curioso.
Nada podrá atravesarlo.
Tan oscuro e impenetrable como mi corazón.
Defensas fuera.
Es la mera sugerencia de defensa.
Su capacidad defensiva es cuestionable.
La luna... me susurra promesas de protección.
Este regalo del cielo no debe desperdiciarse.
¡No protegieron a los ancestros, pero ahora sí!
¡No protegieron a los ancestros, pero ahora sí!
¿Están también las piedras encantadas?
Si la chatarra puede tener un nuevo uso, tal vez... Nah.
Si la chatarra puede tener un nuevo uso, tal vez... Nah.
¿Qué me protegerá de lo que hay adentro?
¿Qué me protegerá de lo que hay adentro?
Esto no me protegerá de mis demonios internos.
Lo inevitable se acerca.
Solo retrasará lo inevitable.
Troncos agrupados.
Un anciano del mar.
¿Qué pensamientos febriles sucedieron debajo?
Si no están ahí, ¿dónde están?
Me temo que este hogar no es feliz.
Te hago rechinar.
¡Te la devolveré, Walter!
Has roto tus propias reglas, Walter...
Hola, Walter, ¿qué tal estás?
Abigail se muere por conocerte, Walter.
Parece que el asesino ha estado entre nosotros todo el tiempo.
Quizá debería hacer caso a Walter más a menudo.
No me pega.
¡No tiene ninguna gracia, Wanda!
Wanda, ¿el mundo se va a acabar en llamas?
¿Qué tal, Wanda?
¿Ya conoces a Abigail?
¿Quieres prolongar tu vida robándoles las suyas a los demás? Se acabó.
Ya podías haber revivido a Abigail...
Es raro. Igual se está muriendo.
¿Cuánto tiempo llevará aquí?
Pronto no será nada más que cenizas.
Ahora no me recuerda a nada.
Me recuerda a una historia que solía leer con Abigail.
Un verdadero bastión del mal.
Descansa en paz.
Solo queda su cadáver.
¿Por qué querrías volver a esta vida?
Una bestia con dientes y una rabia aterradores.